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Maratón de Montserrat: cuando correr merece la pena

Ch6dDcBWwAAIYSoEl cielo estaba gris y amenazaba lluvia, algunos en la salida decían que esto hacía más épica la carrera otros sólo deseaban que saliera el sol porque saben que Montserrat con lluvia se convierte en un auténtica pista de patinaje para los corredores.

Suena la música de piratas del Caribe, emoción máxima y se da la salida de la Cursa de l’Alba en su modalidad de maratón a través del Parque Natural de Montserrat. Tengo por delante 42km y 5.000metros de desnivel acumulado. Poco entreno en los últimos días pero no me gana nadie en ganas e ilusión. Compartiremos km con Gerard Vélez y esperamos que Cristobal que ha optado por la distancia corta pueda salir y disfrutar a pesar de sus molestias (luego nos enteramos uq eno sólo ha salido sino que ha acabado en un gran tiempo, felicidades crack!!).

Empezamos la carrera atravesando el pueblo de Collbató dónde se ha dado la salida par entrar en el primer tramo de escaleras y empezar a subir la montaña de Montserrat, el cuerpo todavía está frio y estas primeras rampas hasta el Pla de Sant Miquel se hacen duras. En casi 1h llegamos al Monestir de Montserrat y en ese momento empieza a llover y la niebla cae sobre la montaña… ambas cosas no nos abandonarán hasta el final.

En este punto de la carrera empieza la subida a Sant Jeroni, nada más y nada menos que 1.200 peldaños que se convierten en una auténtica tortura para las piernas (ya lo dicen que hay que entrenar lo de subir escaleras… pero no te acuerdas hasta un momento como este). La lluvia va calando y el frio también, noto que empieza a faltar energía y apenas llevamos 1h30min de carrera así que un gel de glucosa, apretar los dientes y tratar de hablar con Gerard, compañero de carrera, para ver si pasa rápido este tramo. Finalmente llegamos a la cima donde pensamos que lo más duro ya ha pasado pero nada más lejos de la realidad ahora nos queda un tramo de bajada de unos 10km que se convierte en una auténtica odisea. El suelo está mojado de forma que las piedras patinan como si fueran hielo y los descensos con tierra son abolsutamente inestables. Así que bajamos con precaución, agarrándonos a algunos arboles y esperando que en el siguiente paso no patinemos y se convierta en el final de la carrera. En este tramo llega mi momento “muro”, mis piernas no están muy mal pero mi cabeza empieza a preguntarse ¿porque estoy aquí?, ¿no sería mejor dejarlo? Me conozco, siempre tengo uno de estos momentos en las carreras (en la Llanera en Sabadell este momento fue en el km 8… hoy ha llegado más tarde). Me fuerzo a volver a mi forma de vivir las carreras, km a km, sin pensar más allá de los siguientes 1.000metros. No me ha fallado nunca y esta vez tampoco lo hará. Sigo adelante.

Pasamos los avituallamientos del Refugio de Vicenç Barbé y la Massana donde reponemos fueras con frutos secos, fruta y chocolate y vamos preparando la mente para lo que todo el mundo me ha advertido: guárdate fuerzas para la subida de los franceses.

Y finalmente llegamos al punto más duro, dicen, de la carrera. Estas en el km 29 con las piernas ya muy cargadas, totalmente empapado por a lluvia y te encuentras con el camino de los franceses, una subida de 4km con 500metros de desnivel positivo. Auténticas rampas que ponen a prueba no el físico sino la parte mental. Llevamos más de 5h de carrera y es inevitable pensar que quedan todavía 12km para acabar. Parece que no acaba nunca pero finalmente se llega a la parte final de esta subida y empieza un leve descenso hasta el Pla de Sant Miquel. En este punto alguien ha quitado algunas marcas del recorrido lo que me generan la duda de si me he perdido y me gano un km extra dando la vuelta para asegurar que voy en buena dirección.

Pasamos por el penúltimo avituallamiento a 6km de la meta resoplando pero empezando ya a oir la música al final del descenso que corresponde con la línea de meta. Esta bajada es muy técnica debido a la lluvia y un par de caídas todavía me hacen vivirla con más miedo. Finalmente llegamos a Collbató y como poseídos por las ganas de llegar nos marcamos un último km a 4min 45seg para cruzar la meta con Gerard repitiendo la frase que nos hemos dicho al principio: empezamos juntos y acabamos juntos.

Felicitar a la organización y sobretodo GRACIAS GRACIAS GRACIAS a los voluntarios, han estado aguantado la lluvia y el frio en sitios donde en la mayoría de los casos han subido la bebida y la comida andando sólo para nosotros.

Ha sido esta la carrera en la que mas tiempo he estado corriendo, poco más de 7h, mojado y con las piernas (esta vez poco preparadas) sufriendo de lo lindo, pero también ha sido una gran prueba de superación. Para lo s que lo dudéis… he disfrutado mucho mas de lo que he sufrido y sólo por esto ya merece la pena.