Archive | febrero 2017

Camino a la maratón de Barcelona

Una maratón es mucho más que una carrera y más te vale no perderle el respeto o el sufrimiento está garantizado. El próximo 12 de marzo se correrá la maratón de Barcelona y espero estar en la línea de salida para correr mi cuarta maratón en Barcelona (1, 2, 3). Y seguramente esta será la más especial por todo lo que ha pasado en las últimas semanas. El pasado 29 de diciembre tuve un accidente esquiando, una caída de lo más absurda, pero en la que me rompí una costilla. Mucho dolor, muy poca movilidad y 4 semanas sin hacer ningún tipo de actividad física. Hace 3 semanas pude volver a correr con más voluntad que forma física, pero con toda la ilusión para poder preparar, aunque fuera en 5-6 semanas, la maratón de Barcelona.

Así que la semana pasada decidí correr la media maratón de Barcelona, un buen test físico y mental de cara a la maratón. Mi idea era correr tranquilo con apenas 15 días de entreno en las piernas, pero reconozco que soy incapaz… un dorsal, 18.000 corredores y un ambiente espectacular como el de la media de Barcelona me llevaron a correr, y correr y correr. Arranqué la media tranquilo, corriendo sin dolor y encontrándome muy bien. Salí con el dorsal rojo (entre 1:30-1:40) con intención de ir suave y acabar con 1:40-1:45, pero en los primeros kms ya vi que podría ir más rápido. Caían los quilómetros a buen ritmo (entre 4:15 y 4:20 el km) y muy buenas sensaciones hasta el km 10 donde ya empecé a notar molestia en el isquio de la pierna derecha y ya en el 12-13, justo cuando llegas a la zona del bucle de la Diagonal (reconozco que el trozo más pesado para mi de esta carrera) empezaron los dolores en el gemelo de la izquierda. Dolores y rampas, un clásico cuando estas apretando físicamente a tu cuerpo y no tienes suficiente fondo de entreno para aguantarlo. Pero sí, soy muy cabezón cuando de correr se trata así que aguanté el ritmo, salí del bucle de la Diagonal dirección ronda litoral haciendo lo que hago siempre en carrera: pensar sólo en el siguiente km. Y así hasta subir calle Marina y llegar a la recta de meta. Se mi hizo eterna, sin posibilidad de esprintar, pero pasando la meta con un increíble 1h32min, impensable unos días antes. Eso sí, cruzar la meta y rampas de las de no poder andar y dos días con las piernas como palos de madera como si hubiera corrido una maratón.img_20170212_124223

Pero el entreno sigue y según el calendario hoy domingo a 3 semanas de la maratón toca el test de tirada larga, 30km al ritmo al que quieres correr esos 42km. Así que esta mañana bien acompañado (gracias Hugo) hemos salido a por los 30km. Desde Sabadell hemos cogido el camino cerca del rio Ripoll dirección Barcelona. Los primeros 15km a 4:45 (o sea ritmo de maratón 3h20min) más o menos cómodos, aunque ya con algunos dolores en el isquio; llegados a este punto hemos dado la vuelta y tocaban otros 15km de vuelta a Sabadell con ligera subida. Y aquí ha empezado la parte dura del entreno, muchos dolores, costaba mucho mantener el ritmo, rampas en las piernas y la cabeza pensado en «que hago yo aquí». Poco a poco, con más voluntad que forma física he completado los casi 30km, a 4:55 el km. Y como hace 7 días, rampas y dolores en las piernas.

Y ahora quedan 3 semanas por delante, con el convencimiento que en 21 días estaré en la línea de salida, esperando haber podido entrenar suficiente para poder disfrutar, para aguantar los 42km sin rampas, sufriendo (porque en una maratón siempre se sufre) pero con ganas de poder, menos de 3 meses después de romperme una costilla, pasar la meta.

Pero sobretodo nada de perderle el respeto… una maratón es una maratón.