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Marathon des Sables capítulo 5: alimentación (1º parte)

Un tema fundamental para la Marathon des Sables es la alimentación. Por un lado porque se trata de una carrera en condiciones extremas (7 días con 250 km en el desierto) y por otro lado porque se trata de una carrera en autosuficiencia y esto implica que debes llevar encima todo lo que necesites para comer y recuperar esfuerzo.

Hoy quería compartir mis decisiones en lo relacionado con los suplementos y los recuperadores, dejando para una segunda parte de este post lo relativo a la comida y cenas.

Para cada día de carrera lo necesario en el ámbito de suplementos y recuperadores es:

  • Geles para tomar durante la carrera
  • Isotónico para ir complementado con el agua
  • Barritas energéticas
  • Recuperador musculas una vez llegas a meta

 

  1. Gel

Tengo la suerte que mi estómago en general tolera todo tipo de geles, pero para esta carrea (que serán 7 días seguidos tomando geles) buscaba algo que no fuera muy dulce, que fuera muy líquido (a poder ser que se pueda tomar sin necesitar agua) y que contenga una alta carga de hidratos de carbono que me puedan dar energía durante el máximo número posible de KM. Y he encontrado al respuesta: HydroGel 100 de la marca Maurten.

Se trata de un gel basado en une nueva tecnología, el Hidrogel, que permite el transporte sin complicaciones de los carbohidratos a través del estómago hasta el intestino, donde el agua, la sal y los carbohidratos son absorbidos. Además permite la captación de hasta 100 gramos de carbohidratos por hora, por encima de la media de geles del mercado.

  1. Isotónico

Lo cierto es que con el Isotónico no he tenido nunca muchas manías. No acostumbro a usarlo cuando entreno y en carrera me tomo el que ofrecen en los avituallamientos, pero claro en sables no hay avituallamientos de forma que me ha tocado elegir uno. Y aquí he seguido la recomendación de Borja Estrada que ya realizó Sables hace un par de años y me recomendó el Isotónico de la marca Maurten. Así que el elegido es el Drink Mix 320 de Maurten.

La elección se ha basado en que por un lado prácticamente no sabe a nada y por lo tanto no es empalagoso y porque aporta una gran cantidad de hidratos que ofrecen energía para muchos quilómetros. Además se basa en la tecnología Hidrogel que, a priori, son poco agresivos para el estomago.

  1. Barritas

En este caso no puedo evitar ir a lo dulce (me encanta) así que la decisión han sido las barritas Bar CLIF de arándanos. Son bastante grandes, con mucha aportación de energía y un gusto dulce pero no empalagoso.

  1. Recuperador

Otro elemento clave e imprescindible cuando llegas a meta después de tantas horas por el desierto. Aquí me ha costado más encontrar y elegir. He probado varios tipos y ninguno de ellos me satisface en cuanto al gusto. Finalmente he optado por el Recovery de Finisher sabor a limón. Sigue sin gustarme al 100% el gusto pero para mi es el menos malo y con un buen equilibrio de Proteínas, Hidratos y sales.

En unos días os comparto las decisiones acerca de la comida sólida que voy a llevar para sables.

Marathon des Sables Capítulo 3: la mochila y el peso

Después de hablar de la preparación física y de las zapatillas, este tercer capítulo de la preparación de la Marathon des Sables va dedicado a uno de los elementos esenciales: la mochila.

Tenéis que pensar que la maratón des sables son 7 etapas para recorrer 250km por el desierto y además en autosuficiencia, es decir, llevar encima todo lo necesario para los 7 días (toda la comida, la ropa, el saco de dormir, hornillo para cocinar…). Esto hace imprescindible elegir muy bien la mochila dado que debe poder llevar todo este material y ser cómoda para poder correr. La organización establece un peso mínimo (6,5kg) y un peso máximo (creo que sobre los 20kg) y cada corredor elige entre la eficiencia para poder correr (minimizar peso) y el confort en carrera (tener alimentación y ropa suficiente). Yo he realizado un cálculo y me sale que el primer día empezaré la carrera con entre 10 y 12kg a la espalda:

  • sólo la comida -ya hablaré en un capítulo de la comida- son entre 5 y 6kg;
  • el saco y el aislante suman casi 1kg;
  • material para comer (hornillo, cazo, cubierto) unos 300gr;
  • ropa para dormir y 2/3 calcetines de repuesto casi 500gr;
  • el resto lo componen el material obligatorio (crema solar, aparato saca veneno, brújula…), la propia mochila, los bidones para el agua

Después de mirar mucho me decidí por la Ultrabag MDS 20L de la marca WAA.

Me convencieron varios puntos:

  • Es una de las mochilas recomendadas por la propia organización y diseñada específicamente para esta carrera.
  • Dispone no sólo de la parte trasera de la mochila sino que incorpora tres pequeñas mochilas: dos van ligadas al cinturón y permiten, por ejemplo, llevar muy accesible la comida a utilizar durante las etapas de carrera; y una tercera que va en la parte delantera (altura del pecho) que permite por ejemplo llevar una botella adicional de agua.

Con la mochila ya en mi posesión planifiqué un entreno para acostumbrarme a llevar tanto peso en la espalda y poder correr al mismo tiempo (es cierto que en las ultras he llevado siempre mochila pero es de características mus distintas, totalmente agarrada al cuerpo – elástica- y con menos peso).

De esta forma desde hace ya 5 semanas he introducido un entreno largo por semana (entre 20 y 30km) con la mochila cargada de peso. Empecé con 4kg y he ido añadiendo 1 kg por semana hasta completar en el último entreno 23km con 8kg a la espalda. A este peso siempre hay que sumarle los 1,5kg correspondientes al agua que llevo en los bidones.

Las sensaciones son muy distintas a cualquier otra mochila que haya llevado antes. Para empezar el peso es mucho mayor y las piernas, las lumbares y los hombros sufren mucho. Por ejemplo el 15 de diciembre corrí la media maratón de Collserola con 7kg a la espalda (+1,5kg de agua) con 900metros de desnivel positivo. Qué sufrimiento de piernas al tratar de ser competitivo en la carrera y, por ejemplo, no andar demasiado en las cuestas. Sin duda uno de esos entrenos que te curten.

Y la parte divertida es cómo rellenar la mochila con peso. Lo ideal es simular condiciones de carrera de forma que pueda llevar peso repartido dentro de la mochila y no sólo un objeto que pese mucho. Así que -viva la creatividad- relleno la mochila con comida: 2 botellas de 1,5l de leche y luego varios paquetes de 1kg de arroz.

Ahora faltan 3 meses de entreno para la carrera y tocará ir incrementando peso (hasta los 12kg), distancia (hasta los 40km de entreno) y aumentar la velocidad (hasta los 5’15’’ por km) para tener las piernas, hombros y lumbares a punto para el desierto.

Mi crónica del Trail de Bisaura: sólo para locos

«carrera sólo apta para locos», así se presenta en su página web el Trail de Bisaura una carrera de 50km con más de 3.100metros de desnivel positivo. Después de leerlo en su web y de oír una entrevista en la radio (ultrasesports en RAC1) con uno de sus organizadores tardé menos de 10 minutos en ir a la página web y apuntarme… y después de haber cruzado la meta lo confirmo: es una locura.

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img_20161015_070100Son las 7 de la mañana del 15 de octubre, es de noche en Sant Quirze de Besora lugar de la salida de la carrera. No hace frío pero ha llovido durante los 3 días previos a la carrera así que temblamos sólo de pensar en el barro que vamos a encontrar. 250 corredores con su frontal en la cabeza a punto, ilusiones, miedos, sueños.. cuenta atrás y salimos. Ritmo suave, esto va a ser muy largo. Los primeros km transcurren rápidos, sin más referencia que las luces de los frontales iluminando el suelo tratando de no tropezar con ninguna piedra ni meter el pie en ningún agujero. Se confirma que el recorrido está lleno de barro y ya sufro pensando en lo que contaron el día antes de la carrera en el breafing  sus dos organizadores: si podemos hacerlo difícil lo haremos muy difícil, si podemos abrir una sendero y que subáis o bajéis en vertical lo haremos, eso si… con una sonrisa en la cara (de hecho están muy contentos que haya llovido… todo tan seco no tendría gracia, dicen).

bisaura-14-porta-infern-2Corro que Xavi Alujas, compañero de carreras (nos conocimos hace ya más de 5 años cuando los dos nos estrenamos en asfalto junto en la maratón de Barcelona) y vamos comentado lo impresionante del paisaje y de repente giramos una curva y nos encontramos una cortina que cubre todo el camino como el telón de un teatro bajo el título de «Bienvenidos a las Puertas del Infierno«, las cruzamos y nos encontramos una subida de unos 300 metros de puro barro donde da igual si llevas palos, zapatillas con mucho grip; es una pista de patinaje por la que cuesta horrores subir (suerte que no llevamos ni 10 km de carrera y las piernas todavía están frescas). A medio camino de la subida una banda de diablos tocando tambores nos reciben para animarnos y llegar hasta la cima de este primer infierno.

Llegamos al km 10 en el primer control de paso, Santa Maria de Besora, en poco más de 1h30min y allí en medio de la nada nos reciben un cementerio de cruces con dorsales de otros corredores, y unos personajes aterradores que nos recuerdan que aquí puedes morir. Muchas risas y un gran sentido del humor. Un poco de vino que nos dan y después de una foto dentro de una caja de muertos de madera afrontamos la bajada (llena de barro por supuesto) hacia el siguiente control.

14355186_955211904607919_730095070750536662_nMuchos avituallamientos y muy seguidos lo que nos da la tranquilidad de poder parar y comer y beber en cada uno sin la necesidad de ir demasiado cargados. La carrera prosigue con constantes subidas y bajadas, algunos tramos precisan de cuerdas para poderlos pasar lo que ralentiza mucho la marcha y asegura alguna que otra caída (algún morado donde acaba la espalda me he llevado de recuerdo). Parece como si provocaran que fuéramos por senderos imposible y cuando te preguntas el porqué siempre encuentras al final un sitio maravilloso de contemplar que justifica el sufrimiento del camino previo. Así sucede por ejemplo con Els Bufadors, un sitio mágico donde la montaña está literalmente partida por la mitad y corres entre grandes bloques de piedras. Dicen que con viento el paraje es todavía más increíble, con este viento soplando (de ahí su nombre) entre las grietas de la piedra.descarga

Ahora toca subir hasta el km 20 donde está el segundo control de paso al que llegamos en 3h27min justo para afrontar una bajada vertical, larga y dura donde los pies ya están calados de agua y llenos de barro y al final de la bajada empieza una de las primeras salvajadas… subir hasta el Castillo de Milany. Subida de 4 km con 500m de desnivel, vaya lo que viene siendo una pared, pero en este caso llena de barro, cuerdas, pocos sitios donde poner los pies. El cansancio se nota y la subida se hace física y mentalmente muy dura. Son más de 4h de carrera para recorrer «sólo» 26km. Llego sólo al castillo, Xavi ha perdido uno de sus palos y decidimos que él vuelva a por el palo y como va más rápido a ver si nos podemos encontrar en el avituallamiento de Vidrà. Así que empieza para mi casi 2h de carrera sólo sin poder comentar con nadie, disfruto del paisaje, del día y es aquel momento que en todas las carreras tengo en las que estoy conmigo y solo conmigo, disfrutando el momento, la sensación de paz, recordando todo lo que cuesta llegar hasta las lineas de salida, pensando en todo lo que me aporta correr.

img_20161015_134016Y casi sin darme cuenta estoy en Vidrà, km 35 de la carrera. Paro, me siento y decido que es hora de comer. Plato de macarrones, bocadillo de queso y jamón, galletas saldas, plátano, melón y unas cuantas chuches. Depósito cargado y a seguir… con Xavi. Alujas eres un crack, has recuperado los 15min que habías perdido yendo a recuperar el palo así que podemos continuar juntos y parece que podremos acabar juntos. Arrancamos con un dolor terrible de piernas, lo que sucede cuando has parado casi 15 minutos. Una pequeña bajada hasta el km 37 donde empieza la segunda y gran salvajada de la carrera: la subida a Bellmunt, 3km y casi 400m de subida. Yo creo que no existía camino y los locos de la organización se lo han inventado. Han decidido que se sube por la parte más vertical así que venga para arriba. Buff durísimo, barro, cuerdas, 4 subidas muy fuertes que acaban en otras tantas bajadas fuertes para desmoralizar a cualquiera… cuando crees que lo tienes te mandan para abajo otra vez. Finalmente llegamos arriba, ni respiración nos queda. Un poco de gasolina en forma de cocacola y chuches y a pensar ya en la llegada.

Quedan 10km, más de 8h de carrera en las piernas y ahora sólo toca pensar en ir km a km a través de los senderos esta vez llenos de piedras que con la humedad patinan más que una pista de hielo y acercarnos al final. Bajamos 4km (con algún repecho de aquellos que te matan) hasta el penúltimo avituallamiento en el km 44. Decidimos que no pararemos en el último (yo creo que si vuelvo a parar no arranco) así que comemos bien, agua y a apretar los dientes hasta el final. Este es aquel momento en que en cada paso te duele algo, sigues y sigues pero una vez duelen los gemelos, otro los cuadriceps, otro el abductores o los pelos de la cabeza, pero algo duele.

14725642_981576665304776_6780600409043542941_nVamos llegando al final, hemos pasado sin para el último avituallamiento en el km 48 y de repente vemos ya Sant Quirze de Besora debajo de nuestro camino, empezamos a bajar, nos animamos y apretamos, queremos llegar, entramos en el pueblo, bajamos escaleras, cruzamos el río y entramos en los últimos 100 metros. Ilusión, alegría, dolor, emoción, gritos, risas; Xavi y yo entramos juntos, abrazados. Hemos estado 9h51min para completar la carrera, pero sinceramente el tiempo me importa muy poco, lo que importa es que hace casi 10h estábamos en la salida con una mezcla de respeto, ganas y inconsciencia y ahora hemos crecido un poco más, hemos aprendido de nosotros, de nuestros límites, de nuestros miedos, de nuestra capacidad, de nuestro coraje, de nuestra amistad.

En la meta están los dos organizadores riendo como no puede ser de otra forma. Les felicito y les agradezco la carrera. No tengo fueras para decir más así que aprovecho aquí para hacerlo:

  1. Estáis locos, locos por perseguir un sueño como es el Trail Del Bisaura, más de 500 corredores en una carrera que debería ser premiada año tras año por todo lo que representa.
  2. Estáis locos, locos por hacer el recorrido que hacéis, porque lo vuestro debe ser una enfermedad o una filia, vaya que practicáis el sadismo con una sonrisa en la boca.
  3. Estáis locos, locos porque en cada control  nos decía tranquilos que sólo hay un pequeño repecho y está claro que en Bisaura los repechones no son como en el resto del mundo
  4. Estáis locos, locos por liar a toda la gente que hay en los control, avituallamientos, cruces, llegadas, salidas. Que maravilla de gente, que buen humor, que atenciones. un 10
  5. Estáis locos, aunque no tanto para engañarme para hacer los 80km de la carrera larga como me sugeristeis al final. Volveré pero mi locura llegará sólo para repetir los 50km

He aprendido, me he conocido mejor, he crecido, he disfrutado. Cuando alguien me pregunta porque lo hago o simplemente piensa que estoy loco… si has llegado hasta aquí en este post creo que ya tienes la respuesta.

 

 

Maratón de Montserrat: cuando correr merece la pena

Ch6dDcBWwAAIYSoEl cielo estaba gris y amenazaba lluvia, algunos en la salida decían que esto hacía más épica la carrera otros sólo deseaban que saliera el sol porque saben que Montserrat con lluvia se convierte en un auténtica pista de patinaje para los corredores.

Suena la música de piratas del Caribe, emoción máxima y se da la salida de la Cursa de l’Alba en su modalidad de maratón a través del Parque Natural de Montserrat. Tengo por delante 42km y 5.000metros de desnivel acumulado. Poco entreno en los últimos días pero no me gana nadie en ganas e ilusión. Compartiremos km con Gerard Vélez y esperamos que Cristobal que ha optado por la distancia corta pueda salir y disfrutar a pesar de sus molestias (luego nos enteramos uq eno sólo ha salido sino que ha acabado en un gran tiempo, felicidades crack!!).

Empezamos la carrera atravesando el pueblo de Collbató dónde se ha dado la salida par entrar en el primer tramo de escaleras y empezar a subir la montaña de Montserrat, el cuerpo todavía está frio y estas primeras rampas hasta el Pla de Sant Miquel se hacen duras. En casi 1h llegamos al Monestir de Montserrat y en ese momento empieza a llover y la niebla cae sobre la montaña… ambas cosas no nos abandonarán hasta el final.

En este punto de la carrera empieza la subida a Sant Jeroni, nada más y nada menos que 1.200 peldaños que se convierten en una auténtica tortura para las piernas (ya lo dicen que hay que entrenar lo de subir escaleras… pero no te acuerdas hasta un momento como este). La lluvia va calando y el frio también, noto que empieza a faltar energía y apenas llevamos 1h30min de carrera así que un gel de glucosa, apretar los dientes y tratar de hablar con Gerard, compañero de carrera, para ver si pasa rápido este tramo. Finalmente llegamos a la cima donde pensamos que lo más duro ya ha pasado pero nada más lejos de la realidad ahora nos queda un tramo de bajada de unos 10km que se convierte en una auténtica odisea. El suelo está mojado de forma que las piedras patinan como si fueran hielo y los descensos con tierra son abolsutamente inestables. Así que bajamos con precaución, agarrándonos a algunos arboles y esperando que en el siguiente paso no patinemos y se convierta en el final de la carrera. En este tramo llega mi momento “muro”, mis piernas no están muy mal pero mi cabeza empieza a preguntarse ¿porque estoy aquí?, ¿no sería mejor dejarlo? Me conozco, siempre tengo uno de estos momentos en las carreras (en la Llanera en Sabadell este momento fue en el km 8… hoy ha llegado más tarde). Me fuerzo a volver a mi forma de vivir las carreras, km a km, sin pensar más allá de los siguientes 1.000metros. No me ha fallado nunca y esta vez tampoco lo hará. Sigo adelante.

Pasamos los avituallamientos del Refugio de Vicenç Barbé y la Massana donde reponemos fueras con frutos secos, fruta y chocolate y vamos preparando la mente para lo que todo el mundo me ha advertido: guárdate fuerzas para la subida de los franceses.

Y finalmente llegamos al punto más duro, dicen, de la carrera. Estas en el km 29 con las piernas ya muy cargadas, totalmente empapado por a lluvia y te encuentras con el camino de los franceses, una subida de 4km con 500metros de desnivel positivo. Auténticas rampas que ponen a prueba no el físico sino la parte mental. Llevamos más de 5h de carrera y es inevitable pensar que quedan todavía 12km para acabar. Parece que no acaba nunca pero finalmente se llega a la parte final de esta subida y empieza un leve descenso hasta el Pla de Sant Miquel. En este punto alguien ha quitado algunas marcas del recorrido lo que me generan la duda de si me he perdido y me gano un km extra dando la vuelta para asegurar que voy en buena dirección.

Pasamos por el penúltimo avituallamiento a 6km de la meta resoplando pero empezando ya a oir la música al final del descenso que corresponde con la línea de meta. Esta bajada es muy técnica debido a la lluvia y un par de caídas todavía me hacen vivirla con más miedo. Finalmente llegamos a Collbató y como poseídos por las ganas de llegar nos marcamos un último km a 4min 45seg para cruzar la meta con Gerard repitiendo la frase que nos hemos dicho al principio: empezamos juntos y acabamos juntos.

Felicitar a la organización y sobretodo GRACIAS GRACIAS GRACIAS a los voluntarios, han estado aguantado la lluvia y el frio en sitios donde en la mayoría de los casos han subido la bebida y la comida andando sólo para nosotros.

Ha sido esta la carrera en la que mas tiempo he estado corriendo, poco más de 7h, mojado y con las piernas (esta vez poco preparadas) sufriendo de lo lindo, pero también ha sido una gran prueba de superación. Para lo s que lo dudéis… he disfrutado mucho mas de lo que he sufrido y sólo por esto ya merece la pena.

 

 

Maratón de Barcelona: hemos disfrutado

7128_evento_2232_cartelHan pasado 365 días desde el último post, precisamente dedicado a la Maratón de Barcelona. Ahora hace un año creí recuperar la energía y las ganas de correr pero no fue así. Semanas después de la maratón de Barcelona me fui a París a correr la maratón (gracias a todos los que colaborasteis en ese maravilloso regalo de 40 años) y me di cuenta que no tenía ganas de correr, que por algún motivo no priorizaba ponerme las zapatillas y desconectar con algo que me había llenado durante los últimos años.

Acabada la maratón de París decidí tomar distancia, dejar de hacer carreras, tratar de volver a encontrar la pasión por el deporte por el simple hecho del deporte. Y fueron semanas y meses de búsqueda, tiempo invertido en tratar de recuperar energía, ganas y sobretodo pasión. Decidí empezar con la montaña, acercarme a un tipo de carreras lejos del crono, lejos de la presión de las marcas y de contacto con la naturaleza. Depués del verano corrí la Maratón del Montseny, casi 7 horas con 3.000 metros de desnivel positivo descubriendo la maravillas del parque natural del Montseny junto a Xavi Alujas. Y arranqué 2016 con la Maratón de la LLanera, una maratón de «montaña» en casa, en Sabadell (como no correr un maratón donde la salida es a 200 metros de casa).

Y hoy ha llegado el reto de verdad, descubrir si las sensaciones de las últimas semanas se confirmaban. Hoy tocaba la Maratón de Barcelona (mi tercera participación 1 y 2)  y quería saber si mi cabeza estaría en su sitio, si había recuperado las ganas, la pasión y la ilusión. Las últimas semanas he notado que estaba en la buena dirección, ganas de entrenar, encontrar tiempo donde no lo había para salir a correr, divertirme con las zapatillas y el asfalto.

Y como el año pasado a las 8:30 suena la música y Hugo, compañero de maratones, y hoy por fin Branko, mi mentor en el deporte, los tres juntos hemos arrancado con el sonido de la música y con 42km por delante. Hoy teníamos sólo un objetivo, divertirnos. Y lo hemos logrado. Un ambiente de lujo en Barcelona, más de 17.000 personas corriendo y miles en las calles animando, gritando y aplaudiendo. Esta es mi novena maratón, he corrido en varios sitios pero tengo que decir que ninguno como Barcelona. Un circuito que pasa po20160313_122334r la mayoría de los puntos emblemáticos de la ciudad, bastante llano, con unos avituallamientos bien organizados y muy numerosos, una ciudad volcada que ha convertido esta maratón en la cuarta de Europa. Un auténtico lujo.

Y 3h35min después de salir los tres hemos cruzado la meta. Habíamos decidido tratar de ir a 5min el km y la primera media maratón hemos ido incluso por debajo, pero llegados al km 25 Branko a empezado a tener rampas, hemos aflojado el ritmo, queríamos acabar los tres juntos. Nos hemos reído, hemos chocado manos con los enanos (para quien no lo sepa esto te da superpoderes), hemos bailado con las bandas que estaban por todo el recorrido, hemos sufrido subiendo el paralelo y finalmente hemos llegado. Hemos empezado los tres y los tres hemos acabado juntos sabiendo que lo habíamos conseguido, habíamos disfrutado.

 

Maratón de Barcelona: llenar un vacío

IMG-20150315-WA0005Hace unos meses crucé la meta en Valencia, paré el crono en 2h58min09seg en la maratón y lloré, había cumplido un reto que durante mucho tiempo había estado preparando. Pasaron los días y descubrí que haber cumplido aquel reto me había vaciado, me había dejado sin ganas, sin ambición, sin objetivos. Descubrí con sorpresa que tras más de 4 años de entrenos, carreras, sueños, marcas, lo que tenía por delante era un vacío.

Pero un café lo cambió todo, o quizás ese café sólo sirvió par que emergiera algo que estaba allí escondido. Hugo me invitó a un café para que le contara mi experiencia en Valencia, él había corrido la maratón de Barcelona el año antes entrenado como un animal pero no tuvo su día y sólo guardaba malos recuerdos de aquellos 42,192km en Barcelona. ¿Una propuesta? ¿Porque no corremos juntos, porque no marcamos un objetivo realista y preparamos la carrera y salimos el 15 de marzo a disfrutarla?

De repente sin buscarlo, de hecho sin ser consciente de ello algo lleno el vacío, algo volvió a darme un motivo para salir a correr: ayudar a alguien. Han sido 3 meses de entreno, empezamos 3, a nuestro reto se unió Branko, el culpable que el deporte forme parte de mi vida de la forma que lo hace, aunque sólo llegamos dos a la salida, Branko se lesionó días antes.

Y el pasado domingo a las 8:30 de la mañana estábamos Hugo y yo en la salida, nerviosos, recordando que la culpa de todo lo tuvo ese café, esa conversación de más de 1 hora en una terraza en Sabadell en la que sin saberlo los dos llenamos un vacío. Arranca el crono, suena la música y empezamos. Nada es comparable a ese momento, de repente todos los miedos, todas las dudas, todos los problemas desaparecen, sólo notas energía, fuerza y sólo ves una línea azul marcada sobre el asfalto… toca seguirla durante 42,192km. Fue una gran carrera, nos reímos, bromeamos, animamos a quienes nos animaban desde las aceras, sufrimos, estuvimos a punto de bajar los brazos, tuvimos subidones. En el km 34 estuve a punto de dejarlo, las piernas no respondían y la cabeza tampoco. Hugo se giro y me recordó que a esa aventura habíamos venido juntos. Gracias amigo!!

Pero los dos sabíamos que ese día nos tocaba cruzar juntos la meta. La parte final de la maratón de Barcelona sube durante 2km por la Avenida Paralel, un final temido de carrera porque llegas con las fuerzas justas y esos pocos grados de inclinación de la calle se convierten en tu mente y en tus piernas en rampas verticales como si de escalada se tratase. Cada uno completa ese final como puede, como su cuerpo le permite. Yo decidí mirar al suelo, apretar los puños y correr. Llegué a 300metros de la meta, me paré, me giré y esperé… 45 segundo mas tarde llego Hugo, nos quedaban pocos metros y pocos segundos para completar nuestra carrera: queríamos bajar de 3h15min (y al final nos sobró un segundo).

Hemos venido aquí para cruzar juntos la meta… enfilamos los 200metros finales, música, gente, aplausos, emociones… y levantamos os brazos y juntos cruzamos la meta.

El domingo conseguí mi reto, no tenia nada que ver con una marca, no tenia nada que ver con una posición, tenía con ver con llenar un vacío, con darle sentido al sacrificio, con ayudar, con disfrutar.

Carrera Sant Esteve: repaso 2014 y nuevos sueños 2015

IMG_20141226_102322Hay carreras que poco a poco se convierten en tradiciones y una de ellas, para mi, es la carrera del día 26 de diciembre en Sabadell. Ese día, festivo en Cataluña, se celebra la Cursa de Sant Esteve. Se trata de una carrera por el margen del rio Ripoll con terreno totalmente de tierra y con un recorrido de 9,2km. Es, para mi, la primera carrera del año.

A las 11 de la mañana casi 700 participantes nos disponemos a salir con una temperatura baja y con un exceso de turrones, caldos, pavos y otros manjares en el estómago fruto de las reuniones familiares de los días precedentes. Hace ya unas semanas que corrí la Maratón de Valencia y después me tomé tres semanas de desconexión total así que esta es mi primera carrera de la nueva temporada y toda una incógnita de como voy a encontrarme. Así que junto a Branko, compañero infatigable de carreras y entrenos ( y de comidas familiares) decidimos salir y lo que el cuerpo aguante. Señal y salida. En esta carrera el primer km es crucial dado que se corre por una calle ancha justo antes de entrar en el margen río donde la amplitud del trazado no supera el metro y medio y, por lo tanto, adelantar es difícil, por no decir, imposible. Así que salimos rápidos y en poco más de 3min 30 seg completamos el primer km, demasiado rápido. A partir de aquí tocan más de 3,5km en ligera subida, que se hacen más pesados fruto del barro y las piedras que encontramos. Poco a poco vamos estabilizando el ritmo de carrera y puedo correr  a poco más de 4min el km (reconozco que más rápido de lo esperado).

Casi en el km 5 llegamos al punto más alejado de la meta y damos la vuelta para volver al punto de salida. Ahora nos quedan unos 4km en bajada. Empiezo a notar la falta de entreno y, sobretodo, empieza a dolerme la planta del pie. Creo (dos días más tarde cuando escribo este post ya lo tengo claro) que mi fascitis plantar ha vuelto… malas noticias para el 2015 😦 A pesar de todo puedo apretar un poco en la bajada tratando de mantener el ritmo medio de la carrera en 4min el km.

La carrera acaba dentro de las pistas municipales de atletismo y para llegar a ellas toca sortear una subida en los últimos 300 metros. Que duro se hace ese cambio de terreno. entro en las pistas sin fuerzas para esprintar pero con el buen sabor de boca de acabar este año por debajo de los 37min (36min 58seg a 4min 01seg el km). He cruzado la meta casi 30seg más rápido que el año pasado.

Reconozco que el crono todavía me puede, me gusta fijar retos o tratar de superar los de los años anteriores en las mismas carreras, pero la verdad es que esta carrera es especial. Se corre en unas fechas especiales del año, cerca de casa y con un gran ambiente deportivo. Es el inicio de una nueva temporada, de nuevos sueños, de nuevas ilusiones, de nuevos desafíos.

Este ha sido un año especial, el año en el que he conseguido mis mejores marcas en carreras (39min 17 seg en 10KM en Barcelona; 1h 25min 26seg en 1/2 Maraton en Granollers y mi sub3 con 2:25:09 en la Maratón de Valencia), un año en el que he disfrutado nuevamente con el triatlón de larga distancia (dos half IM en Calella y Berga), un año en el que he aprendido que la motivación en el deporte es necesaria y que a veces se pierde demasiado deprisa, un año en el que he aparcado sueños porque había cosas más importantes, un año en el que muchos me han enseñado el valor del esfuerzo y la motivación, un nuevo año (y ya van cinco) que cierro donde el deporte forma parte de mi día a día como compañero inseparable.

Arranca un nuevo año, algunos nuevos retos ya están en el horizonte (maratón de montaña Vall del Congost, maratón de Paris, alguna media maraton, Triatlón B de Banyoles) y otros todavía están por descubrir.

Siempre que cruzo la meta en esta carrera tengo la misma sensación, pasarán los años, renovaré los sueños y los desafíos, los retos y las esperanzas… y aquí estaré.

 

2h58min09seg Maratón de Valencia: un sueño cumplido

Confesaré que había pensado una y mil veces como empezar este post, porqué una y mil veces había soñado pasar por la línea de llegada de la maratón de Valencia en menos de 3h, pero mil y una veces había querido borrar ese pensamiento de mi mente: una maratón se corre km a km y si piensas en la llegada estás perdido. Hoy he corrido km a km...

km 0

IMG_20141116_082342Son las 8:50 de la mañana del 16 de noviembre, estoy en Valencia y acabo de entrar en el cajón (como le llaman al sitio donde nos colocamos antes de salir en función del color del dorsal que te han dado) , esta vez estoy muy cerca de la salida, muy nervioso y confesaré que poco convencido de lo que estoy a punto de intentar: correr una maratón en menos de 3h. Recuerdo ahora todos los entrenos, los sacrificios, las palabras de ánimo de aquellos que ya lo han hecho y que saben lo que significa, el soporte de los que más quiero hoy lejos de Valencia pero que tengo muy presentes. Hace más calor del esperado y el viento puede aparecer en cualquier momento… se que sólo son excusas así que intento borrarlas de mi mente.

km 0-10

Hemos salido por el puente de Monteolivete que cruza la Ciudad de las Artes y las ciencias, mucha gente para ese puente. El primer km ha sido difícil porque todo el mundo quería correr pero no había espacio material para ello, algunos codazos, muchos nervios (propios de la salida) pero enseguida hemos ido estirando el grupo. He salido con la idea de hacer una primera media maratón rápida, a 4min 10seg el km (5seg por debajo de la media necesaria para estar por debajo de las 3h) y ver que tal respondía mi cuerpo. Los primeros km de una maratón sirven para pasar los nervios, para situar gente cerca de ti que vaya más o menos a un mismo ritmo pero sobretodo sirve para ver como estás, para tener las primeras sensaciones. Y hoy eran buenas, las piernas estaban frescas y la cabeza tranquila.

Hemos seguido hacia la Marina Juan Carlos I y enseguida teníamos la playa a la derecha. Que maravilla de vistas y que maravilla de trazado, llano, calles anchas. En estos primeros 10km me he unido a un trío de corredores que querían hacer la misma marca, tenían el crono y los ritmos muy controlados de forma que no hacía falta ni mirar el reloj: ir junto a ellos garantizaba un buen ritmo. Y además el peacer (es decir la persona que tiene como misión marcar un ritmo en la carrera) de las 3h lo teníamos un poco por detrás. En la Avenida Blasco Ibañez hemos llegado al km 10 y ahí el primer cambio respecto a las maratones anteriores (vale ya se que no toca hacer pruebas en carrera…) he decidido tomar un gel cada 10km (un acierto visto en perspectiva).

km 10-20

Pasado el primer cuarto de la carrera hemos empezado a deshacer una parte del circuito que habíamos hecho antes, reconozco que correr en sentido contrario me gusta porque ves a más corredores pero preferiría no hacerlo, mentalmente se me hace duro volver a pasar por sitios que ya he visto antes. Las sensaciones en este tramo seguían siendo buenas, mis 3 compañeros de viaje seguían marcando el ritmo y entre los cuatro regulábamos la emoción que implica correr en una ciudad como valencia con gente en la calle (y mucha) animando sin parar.

1/2 maratón

Este punto es crítico porque es el primer gran momento que te permite medir como vas para el reto de bajar de las 3h. Hoy he pasado con 1h 28min 15 seg. Un buen tiempo y un buen ritmo (a 4min 10seg el km) pero siempre te genera la duda porque el margen es muy pequeño, sólo tenía 90seg de margen para correr más lento en la segunda media maratón y esto no lo he conseguido nunca; de media pierdo entre 5 y 9 minutos en la segunda parte de las maratones. Eso lo aprendí, y bien, en la Maraton de Barcelona. Pero este también es el momento para recordar que el reto siempre es el km siguiente, pensar más allá te hunde, te devora y creo que hace que no consigas lo que quieres

km 20-30

Pasada la media maratón la carrera empieza a ser dura, hay un pequeño (muy leve) desnivel en subida y las piernas empiezan a pedir auxilio. Es el primer momento en el que la cabeza entra en juego, sabes que sólo acabaras si controlas y vences todos los pensamientos negativos que aparecen: y si paro un poco a descansar, y si bajo el ritmo un rato, y si hago este km más lento y luego recupero… todo son trampas mentales y toca vencerlas.

En estos momentos siempre miro al cielo, pienso en todo lo que me ha llevado aquí, en lo que he sufrido, en lo que busco, en lo que quiero, en porqué corro; pienso en lo difícil que debe ser para el resto, sobretodo los que tengo más cerca, entender esta locura que significa destinar tiempo y energía a salir a correr cuando podría estar con ellos, pienso en todo lo que me ayuda a ser como soy el hacer esta locura. Pienso en lo simple y maravilloso que es ponerte unas zapatillas y perseguir sueños.

km 30-40

Y con todo esto en la cabeza llego al km 30 y afronto el último 10.000, afronto el muro (si, el muro existe), aquel momento en el que eres consciente que no te queda nada, en que tu cuerpo está al límite y en el que las fuerzas salen del entreno, de la mente y de la ilusión. Un gel más (y ya van tres esperando que el estómago aguante), aprieto los dientes y me dirijo hasta el punto más alejado de la llegada en la avenida de las tres cruces. En este punto ya empiezo a ver corredores que paran, las rampas no perdonan y el muro hace estrallos en ellos. Mis tres compañeros de grupo hace ya km que se han quedado atrás y yo sigo a un increíble ritmo para mi, un poco por encima de los 4min 10seg por km devorando asfalto y buscando la ilusión que podría significar cumplir mi sueño.

Empieza la Avenida Cid, lo que significa que prácticamente queda una gran recta de 7 km hasta el final. Mis gemelos gritan de dolor, mis isquiotibiales hace rato que han decidido ya ni quejarse, así que saco la artillería, un gel para los últimos 5km (golpe de fuego se llama… y nunca antes me lo he tomado). Gel explosivo un poco de agua y a por el seño.

km40

IMG_20141115_170719Esto va en serio, ya veo a lo lejos la Ciudad de las Artes y las Ciencias donde está la meta, miro el reloj y sino pasa nada imprevisto el sub3 es posible. A diferencia de la maratón de Barcelona en este caso los 2km finales son en ligera bajada y se nota. Mi mente ya está en la línea de llegada pero mis piernas todavía no, cuesta levantar una y otra vez el pie, voy adelantando corredores con rampas y llego al km 41 donde dejamos la calle del Alcalde Regi y entramos en el circuito cerrado dentro de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. El público detrás de la vallas gritando, animando, te levantan del suelo y te llevan. Paso el Hemisferio giro a la izquierda y una maravillosa alfombra azul sobre el lago te lleva directo hacía la meta.

km 42,192

IMG_20141116_122052Levanto los brazos, lloro, lloro como un niño, he sufrido, he luchado, me he peleado, me he caído y me he levantado, he aguantado y finalmente he ganado.

Cruzo la meta y en ese segundo pasan millones de cosas, de imágenes, de momentos por mi cabeza: la cara de Glòria, Queralt, Èlia y Adrià, no estáis aquí pero si en mi corazón; Victor, amigo y compañero de aventuras, tu siempre has creído en mí; mis padres siempre atentos con mis carreras, con mi madre sufriendo para que no me pase el límite; Mati, mi suegra, con su wats de esta mañana animándome; recuerdo todos aquellos que en los últimos días me han preguntado, he estado en sus pensamientos y vosotros estáis en los míos. Todos cruzáis conmigo la meta, todos habéis estado en mi sueño cumplido.

He pasado la meta, he parado el crono en 2h 58min 09seg.

Y os confesaré que la marca era importante, pero lo más importante hoy era el reto que suponía cruzar la meta como final de un viaje que empezó hace…mucho.

 

Todo sueño merece sacrificio: no pienso rendirme

maratonEl próximo 16 de noviembre correré la maratón de Valencia. Se trata de un sueño, de un reto que marqué en mi calendario hace ya algunos meses. Después de correr la maratón de Girona decidí que la siguiente sería una carrera 100% urbana (en la maratón de las vías verdes un % elevado se corre sobre terreno de arena compactada) y multitudinaria (en Girona fuimos poco más de 340 corredores) y decidí marcar en mi mente una marca objetivo (confesaré que la tengo desde que crucé la meta de Barcelona hace casi dos años). Fijé en mi interior el tratar de acercarme a la cifra mágica para muchos corredores de las 3h en los 42km 192metros. Poco podía imaginar lo duro, lo difícil y el sufrimiento que implica perseguir un sueño (si lo hago porque quiero, nadie me obliga).

 

Están siendo más de 4 meses, 16 semanas y unos 1.000km de entreno; entrenos básicamente con calor ya que ha tocado entrenar todo el verano; 6 sesiones semanales cada vez más exigentes, cada vez más duras, cada vez más al límite para mi cuerpo; sesiones cada vez más largas los fines de semana y sesiones de series cada vez más intensas (nunca había corrido sesiones de series de 8X1000 o de 4X2000 o de 3X3000 a los ritmos que lo hago ahora). Sesiones que cada vez cuesta más encajar con las horas que quiero estar con la familia, con las responsabilidades profesionales, con los viajes. Al fin y al cabo pequeños pasos en busca de un sueño

 

IMG_20141019_105516Hoy tenía una de las últimas pruebas para conocer mi estado y saber lo cerca o lejos que estoy de mi reto, hoy he corrido la media maratón del Mediterráneo en Castelldefels. 21.097km que tenía que correr en 4min el km para completarla en poco más de 1h24min30seg. Y ha sido una de esas carreras que te enseñan a sufrir, que te enseñan que nada es gratis y que nada es fácil. A las 9h de la mañana se daba la salida en el Canal Olímpico de Castelldefels en un trazado muy llano (con 3 pequeños repechos) . Desde el inicio he tratado de mantener el ritmo objetivo enganchado a un grupo con el mismo objetivo. Durante los 10 primeros km he conseguido mantenerlo incluso pasar por debajo de los 40min, a partir de ese punto nos hemos quedado muy pocos en el grupo (era el mismo circuito que para la carrera de 10km y muchos de los que venían en el grupo han acabado en esa distancia) y ha tocado tirar más de cabeza que de piernas, ha empezado el calor (hemos corrido con 23 grados) y como siempre mi amigo el flato que ha llegado esta vez en el km 15 de la prueba. Así que la segunda parte de la carrera se ha hecho más dura, me ha recordado que quizás todavía me falta para llegar a mi reto, que todavía quedan muchas horas de entreno. Los 3km finales de la carrera han resultado especialmente difíciles dado que se hacían ya dentro del canal olímpico en un circuito oval en el que en todo momento se puede ver la meta (o oír al speaker de la carrera), cosa que hace que mentalmente cueste mucho llegar. Finalmente he cruzado la meta en 1h25min 40seg, marcando 4’01” el km según mi reloj.

 

He acabado contento, la carrera ha sido dura, he vencido (de nuevo) al flato y a mi mente que me pedía parar, pero también he acabado entendiendo que estoy lejos de mi sueño, estoy lejos de mi reto.

 

Como corredor, igual que en muchas otras facetas de mi vida, me gusta soñar, me gusta marcarme retos, desafíos, pero no soy tonto, soy consciente que no son gratis, que merecen esfuerzo y sacrificio, merecen dedicación y empeño. Faltan 4 semanas para Valencia, faltan 24 sesiones de entreno con sus tiradas largas, sus cambios de ritmos, sus odiosas series; faltan 24 sesiones que tocará encajar en la agenda como pueda (por la mañana a primera hora, haciendo equilibrios al mediodía o acompañado de la luna por la noche; en Sabadell, Sant Cugat o en Madrid donde tocará pasar muchos días); pero no pienso rendirme, no pienso desfallecer, no pienso perder mi sueño.

 

El 16 de noviembre a las 9h estaré en la línea de salida de Valencia para tratar de conseguir un sueño, para perseguir un reto y seguro que lo consiga o no habré luchado por él.

Maratón Vies verdes: corriendo en solitario

logoEste año tenía previsto volver a correr la Maratón de Barcelona, fue mi estreno en la distancia en marzo de 2013, disfruté como nunca y tenía muchas ganas de repetir, pero por motivos familiares el próximo 16 de marzo no podré estar en la salida de la maratón así que busqué una alternativa para correr una maratón este 2014 y… el pasado 16 de febrero corrí la Maratón de las Vies verdes, en Girona.

Una carrera particular y diferente por muchos motivos. En primer lugar se trata de una maratón el 80% de la cual transcurre sobre camino sin asfaltar. En segundo lugar es una carrera con pocos participantes, este año tomaron la salida poco más de 340 corredores. Y, finalmente, es una carrera que todo el mundo dice que es en bajada (transcurre por la antigua vía del ferrocarril entre Girona y Sant Feliu de Guixols),  hasta que llegas a la carrera y descubres que no.

A las 4:30AM suena es despertador, pies al suelo y lo primero un plato de macarrones con aceite, un desayuno que a esa hora es casi imposible comer. A las 5:30AM equipado con todo lo necesario para la carrera me subo al coche dirección a la línea de llegada, Sant Feliu de Guixols. Allí dejo el coche y me subo, junto al resto de corredores, en varios autocares que nos llevaran hasta la línea de salida en Girona, viaje que me permite concoer a un crack, Esteve, el año pasado se estrenó en esta distancia y en esta carrera con un espectacular 2h58min, en un rato pulverizará esta marca.

12609561164_a680701c79_bA las 9AM suena la sirena y arranca la carrera. Salgo como siempre nervioso, con el corazón disparado, con la adrenalina a tope, rápidamente me recuerdo a mi mismo que quedan 42km, esto es muy largo, he entrenado para intentar bajar de las 3h15min y hay que correr con cabeza. El primer km transcurre por las calles de Girona pero enseguida entramos en terreno sin asfaltar y aquí constato que esta es una carrera distinta, ya no hay público, ya no hay gente, sólo un paisaje natural, bosques, campos hasta la línea de llegada. Los primeros km transcurren tranquilos, a buen ritmo, en compañía de 3 o 4 corredores hasta que llegamos a LLagostera, más o menos en el medio maratón. Paso con poco más de 1h32min, empieza a dolerme el glúteo y mis compañeros durante la primera mitad de la carrera se han ido quedando por el camino. Así que miro hacia delante y me doy cuenta que me quedan 21 km en solitario.

Empieza una ligera subida durante algo más de 4km hasta el km 25 y voy bastante bien hasta que empieza la bajada, el glúteo me duele al apoyar la pierna y aparece mi amigo el flato. Son los peores momentos de la carrera, todavía me faltan 12 km, estoy corriendo sólo, con dolor y mi mente empieza a preguntarse ¿qué hago aquí?, ¿porqué estoy corriendo? ¿no sería mejor abandonar? Cuando corres una maratón (y con esta van tres) en mi caso ya se que llega un momento que la mente intenta traicionarme, es más fácil parar, dejarlo. Pero he venido a correr, a llegar hasta el final. Aprieto con la mano la zona del flato y sigo.

Cruzo el indicador del km32, ahora sólo faltan 10. Toca intentar regular la energía que queda. De estos 10km los últimos 2 son en subida así que será mejor cuidar las piernas. He estado corriendo para bajar de 3h10min así que tengo margen para conseguir la marca para la que he entrenado. Pasan los km, mi mente sigue jugando a ver si engaña al cuerpo pero no me paro, sigo hasta que me cruzo con un un chico que está entrenado y me dice que sólo quedan 2km, que son en subida pero que ya lo tengo.

Concentro las pocas energías que quedan en cada paso que doy, miro el reloj y si mantengo el ritmo podré bajar de 3h10min, ya he llegado a la parte más alta de Sant Feliu de Guixols ahora sólo queda 1km y ya es todo bajada, por fin vuelvo a ver gente, aplauden el esfuerzo, animan mientras entro en la alfombra que marca los últimos metros. Al fondo veo el crono, voy justo para mi marca así que esprinto, después de 42km algo queda en las piernas. Paso la línea de llegada en 3:09:49 (2 minutos menos que en la maratón de Barcelona). Como anécdota decir que mi posición final fue el 23 de 341 participantes. No creo que nunca más vuelva a quedar en este posición.

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Caigo al suelo, no puedo andar, mis piernas no responden, pero estoy feliz, he completado un reto quizás mayor que la primera maratón, correr una segunda maratón de asfalto (entremedias corrí una de montaña) prácticamente en solitario, rebajando el tiempo de la primera. 42,195 metros sufridos, llorados y gozados cada uno de ellos.